Desde 1970, Asia pasó de ser el 15% de la producción industrial mundial al 55% en la actualidad, a expensas de Estados Unidos, Europa y América Latina
El continente asiático pasó de representar el 15% del PIB manufacturero global en 1970 al 55% en 2023, triplicando su relevancia en el escenario industrial mundial. En contraste, regiones como Estados Unidos, Europa y América Latina redujeron sensiblemente su participación en la producción fabril mundial: Estados Unidos pasó del 28% al 15% del total, Europa del 42% al 21% y América Latina del 9% al 5%.
El despegue industrial de Asia estuvo inicialmente vinculado al aprovechamiento, por parte de empresas multinacionales, de los bajos salarios que caracterizaban a los mercados laborales asiáticos en el último cuarto del siglo XX. La reducción de los costos de transporte y comunicaciones volvió viable relocalizar la producción desde Occidente hacia Oriente para luego reexportar hacia los grandes centros de consumo.
En esta primera etapa, los países asiáticos se especializaron en artículos de bajo nivel tecnológico, cuyo diseño y desarrollo provenían de economías desarrolladas. Sin embargo, varios de ellos —Japón primero y luego Corea del Sur y China— lograron trascender este modelo: diversificaron sus economías, desarrollaron capacidades tecnológicas propias y comenzaron a producir bienes en la frontera tecnológica. Este proceso no sólo incluyó la manufactura para marcas extranjeras, sino también el surgimiento de empresas locales con alcance global.
El incremento de la participación de Asia en la industria mundial se explica mayormente por China
Si bien Asia ganó notorio peso en la manufactura global, no todos los países lo hicieron en la misma magnitud. China es el país que más destaca de todos: en 1970 era apenas el 1% de la producción industrial mundial y ocupaba el puesto 16 a nivel mundial y el 2 en Asia. Hoy es el 31% del total y, por lejos, la principal potencia industrial del mundo, seguida muy de atrás por Estados Unidos (con el 15%).
Además de China, hubo otros países que ganaron protagonismo en el PIB industrial mundial: Corea del Sur pasó del 0,2% al 3,4%, India de 0,7% a 3,2% e Indonesia de 0,1% a 1,5%. También destacan los ascensos de Turquía, Filipinas, Bangladesh, Malasia y Arabia Saudita, entre otros. Aunque individualmente mantienen una incidencia modesta —con excepción de Turquía, que alcanzó el 1,4% en 2023—, en conjunto pasaron de representar el 2,5% del PIB industrial mundial a 7,2%, un aumento de casi 5 puntos porcentuales.
Si bien muchos países asiáticos ganaron peso en la industria mundial, hay uno que lo viene perdiendo desde hace 30 años: Japón. A principios de los ‘90, este país había llegado a dar cuenta del 15% de la industria mundial, y era la segunda potencia manufacturera del planeta solo por detrás de Estados Unidos. Sin embargo, desde entonces viene perdiendo participación, y hoy es el 6,5% del total.
En los últimos 60 años, Asia no ha parado de incrementar su peso en las exportaciones industriales mundiales y hoy da cuenta del 42% mundial
Parte del enorme crecimiento de la industria manufacturera asiática se explica por la capacidad de los países de la región para exportar su producción, siguiendo un modelo de “industrialización orientada a la exportación”. Este esquema contrasta con el de América Latina entre 1930 y 1980, donde la industrialización se apoyó en la sustitución de importaciones y en un mercado interno relativamente acotado. Se suele señalar que, a diferencia del modelo sustitutivo, la temprana orientación exportadora asiática expuso a sus industrias a mayor competencia y les permitió acceder a mercados mucho más amplios, generando economías de escala difíciles de alcanzar puertas adentro.
Desde los años sesenta, Asia no ha dejado de ganar peso en las exportaciones fabriles mundiales: pasó del 11% en 1962 al 42% en 2023. Aunque casi todos los segmentos manufactureros crecieron, algunos mostraron un dinamismo particularmente fuerte.
El caso más notable es el de las manufacturas de alta tecnología —electrónicos, medicamentos, instrumentos de precisión y maquinaria avanzada—. Impulsada por la exportación de productos electrónicos (TVs, celulares, computadoras, cámaras y componentes), la región aumentó su participación en este mercado del 6% al 52% entre 1962 y 2023. China, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Malasia y Vietnam sobresalen en este rubro.
Asia también concentra el 51% de las exportaciones mundiales de manufacturas de baja tecnología, como prendas de vestir, calzado, muebles y juguetes, entre otros. En los años sesenta, Japón, Corea del Sur y Taiwán lideraban esta categoría. Más tarde, la llegada de inversiones orientadas a la exportación en países del sudeste asiático —como Tailandia, Indonesia o Malasia— les dio protagonismo en los años setenta y ochenta. Desde entonces, China comenzó a dominar este segmento, y desde los noventa se sumaron Bangladesh y Vietnam.
En general, los países asiáticos que se desarrollaron siguieron una secuencia común: comenzaron exportando manufacturas simples y, a medida que desarrollaron capacidades productivas y capital humano, fueron incorporando bienes más complejos. Exportar productos básicos permitió primero transformar economías rurales de subsistencia en economías urbanizadas basadas en salarios bajos. Luego, esa base industrial funcionó como plataforma para avanzar hacia manufacturas más sofisticadas y construir nuevas ventajas competitivas.
Corea del Sur y Japón superan a Estados Unidos en PIB industrial per cápita
Hasta la década de 1970, Estados Unidos presentaba un PIB industrial per cápita significativamente superior al de los principales países de Asia Oriental. Sin embargo, el acelerado crecimiento de Japón y Corea del Sur les permitió superar al país norteamericano, mientras que China comenzó a reducir progresivamente la brecha.
La transformación es notable al observar los datos: en 1970, el PIB industrial per cápita de China, Tailandia y Vietnam representaba apenas el 1%, 4% y 1% del estadounidense, respectivamente. Para 2023, estas proporciones se habían incrementado hasta el 50% en China, 24% en Tailandia y 14% en Vietnam.