¿Cómo medimos las exportaciones turísticas?

Para medir el comercio exterior turístico, se utiliza la balanza de pagos, en particular la cuenta de servicios, donde se registran los ingresos y egresos por viajes internacionales. En términos técnicos, las exportaciones turísticas corresponden al gasto que realizan en el país los no residentes, mientras que las importaciones turísticas son los gastos de los residentes argentinos en el exterior. El saldo comercial turístico surge de restar las exportaciones turísticas a las importaciones turísticas.

Ahora bien, ¿qué se computa como “turismo”? Hay dos enfoques, uno restringido y otro ampliado.

  • El enfoque restringido toma únicamente un ítem de la balanza de pagos que se denomina “viajes”. Aquí se cuentan los bienes y servicios para uso propio que los viajeros adquieren y la estancia en el exterior por períodos menores a un año. Este ítem no contempla la compra de pasajes para salir o entrar del país, pero sí el gasto por vacaciones que se hace en destino (incluyendo alojamiento, gastronomía, compras, etc.). 

  • El enfoque ampliado toma, además de “viajes”, una parte del ítem “transporte” de la balanza de pagos: el “transporte de pasajeros” (excluyendo el de mercancías). Aquí sí se contabiliza el gasto en pasajes de avión o barco. Si la aerolínea que realiza el viaje es extranjera, se lo considera una importación, mientras que si no residentes compran un pasaje por una aerolínea local (por ej., Aerolíneas Argentinas) se considera una exportación. 

Si bien esta última medición refleja más adecuadamente el turismo, el problema es que no todos los países tienen esta desagregación del transporte y, además, que las series históricas disponibles son de más corto alcance. Por ejemplo, la Organización Mundial del Turismo (OMT) utiliza la definición restringida. Dado que la OMT es una fuente importante de datos, en el tópico de Turismo de Argendata usamos mayormente la definición restringida, para así facilitar la comparación internacional.

¿Cómo son las exportaciones e importaciones turísticas argentinas bajo ambas metodologías?

Entre 2006 y 2024, las exportaciones turísticas argentinas contando transporte fueron en promedio 10,8% mayores que contando solo viajes

Exportaciones por viajes y viajes con transporte

Evolución de las exportaciones turísticas de viajes y viajes con transporte, Argentina (millones de dólares), 1976-2024
Fuente de datos: FMI.

Entre 2006 y 2024, las exportaciones en concepto de “viajes” fueron de 4387 millones de dólares anuales. En tanto, las exportaciones en concepto de “transporte de pasajeros” fueron de 476 millones anuales. De este modo, las ventas externas bajo la definición ampliada promediaron los 4863 millones anuales, un 10,8% más que con la mirada restringida sólo centrada en viajes.

Para una mirada de muy largo plazo, solo hay datos de exportaciones turísticas centradas solo en el rubro “viajes”. Allí se observa que los montos percibidos por turismo receptivo fueron crecientes entre los ‘70 y 2011, y desde entonces se estancaron. En 1976, las exportaciones turísticas fueron de 180 millones de dólares, 30 veces menos que en 2011 (USD 5430 millones). 

Dado que una gran parte de los viajes al exterior se realiza en aerolíneas extranjeras, las importaciones turísticas se incrementan significativamente cuando se incluye el gasto en transporte aéreo internacional

Importaciones por viajes y viajes con transporte

Evolución de las importaciones turísticas de viajes y viajes con transporte, Argentina (millones de dólares) 1976-2024
Fuente de datos: FMI.

La diferencia entre ambas metodologías de medición del turismo es mayor cuando se miden las importaciones que las exportaciones. Entre 2006 y 2024, las importaciones turísticas contando transporte de pasajeros fueron 29% mayores que considerando solo viajes. Esta cifra es 18 puntos mayor que la mencionada para las exportaciones.

La razón que explica este diferencial es que son muchos más los argentinos que utilizan aerolíneas extranjeras para ir al exterior que a la inversa.

En perspectiva histórica, se ve que las importaciones turísticas fueron crecientes, con grandes saltos en momentos de apreciación cambiaria, como 1978-1981, los años ‘90 y desde mediados de los 2000 a 2017. Ese año fue el récord absoluto de importaciones turísticas, con 11.378 millones de dólares contando la mirada restringida y 14.180 millones incluyendo el transporte de pasajeros.